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Cuidado de la Piel, Enfermedades de la Piel

El acné juvenil y su tratamiento

El acné juvenil es una enfermedad inflamatoria que afecta el poro folicular (que contiene las glándulas sebáceas) de adolescentes y jóvenes entre los 13 y los 20 años. Se caracteriza por la aparición de granos, espinillas negras y parches rojos e inflamados.

Esta enfermedad puede causar malestar en la autoestima del paciente y si no se usa un tratamiento adecuado puede abrir paso a infecciones y dejar visibles cicatrices en el rostro.

Factores que ocasionan el acné

  • Aumento de la secreción sebácea.
  • Obstrucción del folículo pilosebáceo.
  • Invasión de la bacteria Propionibacterium acnes en la piel.
  • Inflamación de los poros por agentes externos al organismo.
  • Factores genéticos.
  • Algunos medicamentos (antidepresivos y derivados de la vitamina B).

En todo caso, para decidir qué tipo de tratamiento usar, debe ser un médico dermatólogo quien analice el tipo de lesión (inflamada o no), la gravedad y el estado de las lesiones, la ubicación y el tamaño del área afectada, los factores asociados, así como el tipo de piel del paciente.

Existe una gran variedad de tratamientos para contrarrestar esta afección, pero siempre bajo un riguroso control médico, pues la automedicación podría agravar la condición del acné y sus secuelas.

Tratamientos convencionales

Los medicamentos para el acné son indicados para reducir la producción de grasa, combatir la infección bacteriana, reducir la inflamación y acelerar la renovación de células dérmicas, con el objetivo de mejorar el aspecto de la piel, y de prevenir las cicatrices que pueda dejar esta enfermedad.

Con frecuencia se utiliza una combinación de medicamentos tópicos y orales.

Medicamentos tópicos

Retinoides 

Este medicamento viene en crema, gel y loción. Los retinoides derivan de la vitamina A, que incluyen tretinoína, adapaleno y tarazoteno. Es indicado para evitar que se tapen los folículos pilosos.

Antibióticos

Sirven para eliminar el exceso de bacterias en la piel y reducir el enrojecimiento. Los antibióticos más usados para los casos de acné son las tetraciclinas o los macrólidos. La ingesta de antibióticos debe cumplir estrictamente el ciclo indicado por el médico especialista, para evitar que los microorganismos se hagan resistentes a estos.

Agentes antiandrógenos

En este caso, la espironolactona puede ser una opción para las mujeres y adolescentes, en caso que el antibiótico no esté causando el efecto esperado. Este agente bloquea el efecto de las hormonas androgénicas de las glándulas sebáceas.

Láser Neodimio yag

El tratamiento láser es una de las mejores opciones para erradicar las bacterias y regular la secreción de grasa en las glándulas sebáceas, y así, reducir el riesgo de desarrollar una nueva inflamación del acné.

Láser Pixel CO2 y Erbium

El haz de luz del láser es absorbido por las capas superiores de la piel para vaporizar el tejido cicatrizado y estimular la producción de nuevo colágeno en la dermis. Este tipo de tratamiento es muy efectivo para mejorar el aspecto de las cicatrices causadas por esta condición en la piel.

Exfoliación química

Consiste en la aplicación sistemática de una solución química, como el ácido salicílico, ácido glicólico o ácido retinóico. Este tipo de tratamiento debe repetirse con regularidad.

 

Es importante que el paciente consulte con el médico dermatólogo sobre qué medidas tomar para protegerse de los rayos ultravioleta, pues muchos de los medicamentos de aplicación tópica pueden ser fotosensibilizantes como las tetraciclinas o pueden disminuir su eficacia con la luz solar.

Dr(a). María Fernanda Bellatín

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