las-desagradables-verrugas-filiformes-y-como-combatirlas
Enfermedades de la Piel

Las desagradables verrugas filiformes y ¿Cómo combatirlas?

Las verrugas comunes o vulgares son infecciones del virus del papiloma humano. Descritas como neoformaciones en la piel con el aspecto de una carnosidad, están entre las diez dermatosis más frecuentes de la población general. Las verrugas filiformes son una de las variantes de las verrugas comunes y suelen brotar sobre los párpados, cara, cuello o labios. Generalmente son asintomáticas, benignas y de fácil tratamiento, sin embargo el aspecto que tienen causa molestia y vergüenza en muchos de los pacientes que las padecen.

Las verrugas filiformes son alargadas y pequeñas y pueden desarrollarse a cualquier edad.

Causas que originan la infección

La aparición de la verruga se debe, en muchos de los casos, a la suma de una serie de factores. Sabemos que el virus del papiloma humano es uno de los principales responsables, sin embargo este virus se encuentra en el ambiente.

El contagio se da cuando el sujeto sano, pero con las defensas bajas, entra en contacto con un objeto contaminado o con el área infectada (verruga) de una persona enferma. O cuando la persona que se infecta tiene una herida o se golpea contra un área que contiene el virus del papiloma humano. También puede haber una predisposición genética para desarrollar la enfermedad.

Sin embargo, vamos a recomendar algunas pautas para prevenir el contagio de verrugas filiformes:

  • No tocar las verrugas propias ni de otras personas, y lavarse las manos antes de tocar o manipular las mucosas o heridas propias.
  • No compartir prendas ni toallas de otras personas.
  • Fortalecer nuestro sistema inmunológico mediante alimentación balanceada y consumo de antioxidantes, evitando los alimentos procesados.

Tratamiento para combatir las verrugas

El médico dermatólogo definirá el tiempo y el tipo de tratamiento que el paciente deba seguir según el estado de la enfermedad, la extensión del área afectada y las condiciones del paciente. Es crucial evitar la automedicación. A continuación, entregamos como referencia los tratamientos más utilizados:

Medicación tópica

Generalmente son preparados de ácidos usados para quemar la verruga, de forma paulatina. Su utilización dependerá de la zona afectada. Resulta ser un tratamiento largo. Los ácidos que suelen usarse en la medicina dermatológica son: Cantaridina, Podofilina, Ácido tricloroacético e Interferón intralesional.

Tratamientos ablativos          

El más usado es la Crioterapia, que consiste en la aplicación de nitrógeno líquido o dióxido de carbono sólido sobre la verruga, con el objetivo de congelar el tejido dañado, haciendo que en pocos días la verruga desaparezca.

Pueden aparecer ampollas entre las 24 y 48 horas después del tratamiento con nitrógeno líquido, e irritarse la piel que rodea la verruga. Se debe considerar que luego de este tratamiento la piel de la zona tratada podría sufrir hipopigmentación (decoloración) o hiperpigmentación (oscurecimiento). El tratamiento es un poco doloroso pero efectivo.

La otra opción de tratamiento ablativo es la Electrodesecación que, usando una descarga eléctrica, logra quemar y destruir la verruga.

Tratamiento quirúrgico

La extirpación quirúrgica de la verruga debe incluir a la raíz de esta. Este tratamiento debe realizarse con mucha precaución para evitar la proliferación del virus en otras zonas de la piel.

Antibiótico inyectable

Este es más un tratamiento complementario para evitar que la verruga se expanda.

Láser

Es similar al tratamiento quirúrgico. El láser es usado para retirar la verruga, como lo haría un bisturí, pero necrosándola. Este método no es doloroso. Suelen usarse el láser de CO2, el láser Erbium-YAG y el láser de Neodimio-YAG. El tratamiento no toma más de dos o tres sesiones, en promedio.

El tratamiento más adecuado depende de las condiciones del paciente, su edad, el número de lesiones y la localización de estas. Todos los tratamientos dejan en el paciente cierto nivel de marca tras el retiro de la verruga. El tamaño de la cicatriz responde a la extensión de la lesión.

María del Carmen Tello Flores

Dr(a). María del Carmen Tello Flores

SOLICITAR CITA